Las empresas se encuentran al borde de un punto de inflexión: la revolución de la Inteligencia Artificial (IA). En los próximos cinco años, nuestra forma de trabajar se irá transformando a medida que la inteligencia artificial vaya asumiendo algunos procesos y ayudando a hacer más eficientes otros. Pero esto no se conseguirá simplemente dando licencias de Copilot o GPT a los empleados esperando que ellos solos sepan cómo hacerlo.
Por eso, los responsables de TI serán una pieza clave de esta revolución. La competitividad de la empresa y su trayectoria profesional dependerán de su capacidad de impulsar la adopción, liderar el cambio y conseguir que la IA deje de ser un experimento para convertirse en una fuente de valor constante. Si no se consigue, se corre el riesgo de quedarse atrás frente a los competidores, que contarán con una fuerza laboral más eficiente y productiva. Si lo consiguen, se les reconocerá el mérito de haberle sacado todo el partido a la IA en sus empresas.
El uso de la IA ya no es solo una decisión tecnológica, sino una directriz de la dirección. Empresas de todo el mundo están realizando grandes inversiones en IA generativa, copilotos y automatización. Sin embargo, la mayoría no dispone de métricas clave: cuántos están adoptando la IA, cómo la están utilizando y qué valor les está proporcionando. Sin esas métricas, los responsables de TI no pueden liderar el cambio, ni demostrar el valor de la IA ni maximizar su adopción de forma exitosa.
Eso va a cambiar hoy.
Presentamos AI Drive
Nos complace presentar AI Drive: una solución pionera diseñada para ayudar a los responsables de TI a medir, contrastar y acelerar la adopción de la IA en toda la empresa.
AI Drive elimina la incertidumbre sobre la transformación de la IA ofreciendo:
Información real para impulsar un cambio tangible
AI Drive no se limita a recoger y mostrar métricas, sino que revela el porqué de las mismas. Los análisis, que se realizan con privacidad garantizada, indican cómo están usando la IA los equipos , ya sea para tareas rutinarias como resumir correos o para agilizar proyectos de investigación complejos que ahorran horas de productividad. Además, identifica a los usuarios que hacen mejor uso de la IA para replicar sus prácticas, así como los obstáculos que se pueden eliminar (por ejemplo, que el equipo de RR. HH. sea reacio a adoptar la IA hasta que se establezcan políticas internas claras sobre el intercambio de datos).
¿El resultado? Se acelera la adopción, los empleados utilizan la IA con más confianza y se obtiene una ventaja competitiva cuantificable.
Responsables de negocio y de TI: la unión hace la fuerza
La revolución de la IA ya está aquí. Los responsables de TI y del puesto de trabajo digital que trabajen con la dirección de la empresa para acordar métricas comunes y estrategias de colaboración serán quienes definan el éxito empresarial en la próxima década.
Nexthink está aquí para ayudar. El futuro del trabajo no espera, y con AI Drive no hay motivo para no empezar ya.
Ponga AI Drive a trabajar para sus equipos hoy mismo.